jueves, 29 de enero de 2009

Juicio al Concilio Vaticano II

28.01.09 (RD/Efe).-El papa Benedicto XVI pidió hoy a los cuatro obispos "lefebvrianos", a los que ha levantado la excomunión, que "den los pasos necesarios" para alcanzar la plena unidad con la Iglesia, reconociendo el Concilio Vaticano II. El Pontífice así lo manifestó ante varios miles de fieles que asistieron en el Aula Pablo VI a la audiencia pública de los miércoles, durante la que también pidió a los tradicionalistas "fidelidad y reconocimiento al magisterio y a la autoridad del Papa".

COMENTARIO:

El mundo al revés. No es la Tradición la que debe expresar su fidelidad y reconocimiento al Magisterio y a la autoridad del Papa, y no porque el hacerlo, como la profesión de fe o la consagración del día al Sagrado Corazón, no sea un acto de apuntalamiento de la Fe, sino porque su fidelidad al Magisterio y al Papa ha sido su constante lucha desde su fundación en 1971. Y esa constante llevó a su fundador a la suspensión a divinis en 1977 y a la excomunión en 1988.

Es el Concilio Vaticano II, que por la ambigüedad de sus textos introduce el error, el que debe de ser juzgado, desde el debate doctrinal y eso es lo que siempre pidió la FSSPX. Acatar, sin más un Concilio anticonciliar, que bien podría pasar a la historia como un falso Concilio, como el de Pistoya, porque anular de forma lo que de naturaleza le corresponde, esto es, el carácter dogmático y de definición contra el error es ir contra la esencia de un Conclio Ecuménico; es un temeridad y una imprudencia.

La plena comunión con Roma le corresponde hacerla al Vaticano, no a la FSSPX. Con esta frase ya digo que es un error que la FSSPX llame Roma al Vaticano, introduce la crítica a la romanidad cosa que es detestable. Por eso, es el Vaticano el que debe reconciliarse con los Papas de la Historia de la Iglesia y con Su Tradición, no a la inversa.

sábado, 24 de enero de 2009

Retirada la excomunión a los Obispos de la FSSPX

La buena noticia la ha hecho pública hoy la Sala de Prensa del Vaticano. Si bien no queda claro el concepto jurídico sobre el que se apoya, es decir, si ha sido nulidad o rehabilitación, algo por otra parte normal en el lenguaje ambiguo al que nos tienen acostumbrados los vaticanistas, la cosa es esta:

Queda anulado el Decreto de excomunión de 1988 a los Obispos de la FSSPX.

El Papa deja así en el pasado las controversias, echa un capote a S.S. Juan Pablo II no declarando la nulidad del Decreto de 1988 a Mons. Lefebvre y a Mons. de Castro Mayer, y queda bien con todo el mundo. Por lo tanto, no se ha hecho justicia. Se ha cumplido una mínima parte de esa virtud cardinal, pero no ha habido valor para hacer lo que a Dios se le debe.

La FSSPX vuelve así al "statu quo" anterior al 1988, es decir, suspensión a divinis sin jurisdicción, y con un largo y difícil camino por andar. No hay que restar valor a este Decreto de nulidad, pero tampoco pensar, ni mucho menos, que se la ha ganado la partida al modernismo. La lucha continúa, eso sí, sin el lastre de la excomunión injusta.

¡Viva el Papa!

martes, 20 de enero de 2009

De espanto en espanto...

...de perplejidad en perplejidad y de escándalo en escándalo. Así es la forma que quiere el Vaticano para la Iglesia, habrá que preguntarse si es la que Dios quiere, suponiendo que la anterior imagen preconciliar no fuera la que Él, durante 2000 años, quería. En fin, misterio de iniquidad, ahí va la noticia:

¿Asombroso? No. Espeluznante

La prensa lleva unos días entonando loores en honor de Carlos Osoro Sierra, ahora que esta diócesis tiene la suerte de que se vaya (aunque temblemos al pensar quién pueda sustituirlo) y la de Valencia la desgracia de recibirlo como nuevo arzobispo (bien es verdad que el saliente García Gasco ha dado ejemplo de cómo hacer el indio ecuménico y cómo dejar hacer a los progres más rancios, algo que se le da muy bien a Osoro; continuidad).

Como muestra de la confusión infernal que Osoro, al igual que su antecesor de infausta memoria, ha tolerado sin pestañear, véase esta noticia. La Nueva España:

Despedida de la joven gijonesa fallecida en una clínica madrileña antes de someterse a un aborto

La joven gijonesa Marta Abelleira Cano, fallecida el pasado martes en la clínica madrileña El Bosque como consecuencia de un paro cardiaco, será despedida hoy a las cuatro de la tarde en un funeral que se celebrará en la iglesia del Corazón de María. Abelleira, que llevaba más de un año trabajando en el bar El Portalón de Rioja, en el barrio de La Arena, perdió la vida en la clínica en la que pretendía someterse a un aborto. El Servicio de Salud del Principado la había destinado a este centro al detectar un claro peligro para la vida del feto, que contaba con 21 semanas de gestación.

El Comercio da más información. Encima, agradecimientos y buen rollito:

La familia de la joven fallecida en una clínica de Madrid agradece la atención recibida en Cabueñes
E. C. | GIJÓN

El funeral por Marta Abelleira, la joven de 30 años que falleció el martes en una clínica madrileña de interrupción del embarazo, se oficiará hoy a las cuatro de la tarde en la iglesia parroquial del Corazón de María. La joven, afincada y muy querida en el barrio de La Arena, se desplazó hasta la capital para ser sometida a un aborto de alto riesgo y murió en el preoperatorio víctima de dos ataques al corazón.
Sus familiares regresaron ayer a Gijón, y, en medio del dolor, aún quisieron dedicar unas palabras de gratitud al personal del Hospital de Cabueñes que trató a la fallecida durante sus 21 semanas de embarazo. «Todos se portaron muy bien, desde las enfermeras hasta los médicos», comentó uno de los allegados. «Queremos darle las gracias especialmente al doctor Javier Arenas», añadieron en referencia al jefe de la Unidad de Embarazos de Alto Riesgo.

El problema del embarazo de la joven fue detectado desde un primer momento. El feto presentaba una severa malformación en el cráneo incompatible con la vida. La joven aguardó con la esperanza de que durante el desarrollo se corrigiera ese problema, pero tal opción no llegó. Tras pedir consejo a varios especialistas (el último de ellos, hace tan sólo unos días en Barcelona), aceptó la opción de interrumpir el embarazo por consejo médico.

Omitimos, por esta vez, referirnos a los matarifes vestidos de médicos. Los otros… Que los extraviados claretianos –pastoralmente dependientes del arzobispo, no se olvide– celebran funeral público por una mujer que murió cuando se disponía a hacer asesinar al niño que llevaba en el vientre. Y aquí nadie toma cartas en el asunto.

Claro que en Gijón y en toda Asturias vienen celebrándose funerales, públicos y con publicidad, por suicidas, por amancebados, por ateos declarados, y hasta por algún mahometano. Contra las normas canónicas, contra la más elemental decencia, contra la Fe de los sencillos. Escándalo y vergüenza, patrocinados por una pandilla de sinvergüenzas, de la Corrada del Obispo a las parroquias okupadas por un clero apóstata y ridículo.

Hacer pelillos a la mar con el aborto provocado, además, realmente clama al Cielo venganza. Pobres de nosotros.

Osoro, hasta nunca.

Link: http://voluntad.wordpress.com/2009/01/17/%C2%BFasombroso-no-espeluznante/

Fuentes de Derecho Canónico:

1184 § 1. Se han de negar las exequias eclesiásticas, a no ser que antes de la muerte hubieran dado alguna señal de arrepentimiento:

1 a los notoriamente apóstatas, herejes o cismáticos;

2 a los que pidieron la cremación de su cadáver por razones contrarias a la fe cristiana;

3 a los demás pecadores manifiestos, a quienes no pueden concederse las exequias eclesiásticas sin escándalo público de los fieles.

§ 2. En el caso de que surja alguna duda, hay que consultar al Ordinario del lugar y atenerse a sus disposiciones.


1398 Quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión latae sententiae.


martes, 13 de enero de 2009

El liberalismo "católico" en cueros

Caveatis, caveatis! Tened cuidado, desenmascarar a los falsos católicos antes de lanzaros con ellos al pozo de la perdición. Por ejemplo, desenmascaremos a la plataforma y pestífera (pp) Hazte Oír. En ese nido de serpientes se dice lo siguiente:

"HazteOir.org lanzará en los próximos días una campaña a favor de la libertad religiosa, cuestionada por los planes del Gobierno de intervenir con un paquete de prohibiciones en esta esfera de la vida privada."

Es decir, la Religión pertenece a la esfera privada, y claro, esa privacidad individual hace que la sociabilidad del hombre no sea por naturaleza, sino por contrato, y de los contratos inmanentistas nace también la Iglesia. Mucho cuidado, el que está de acuerdo con las conclusiones lo está también, a pesar de su ignorancia, con las premisas. Y la premisa es que la Religión, al ser algo privado que nace en la conciencia del hombre, es un sentimiento creado por el propio hombre. Cualquiera puede apoyar a esa plataforma, cualquiera que no sea católico, claro.

Sobre Religión en Libertad y su coordinador, o lo que sea, Luis Fernando Pérez, ya hemos hablado en otras ocasiones; como La Cigüeña de la Torre. Envenenados de protestantismo y liberales, aunque no lo quieran (estos son voluntaristas natos), ejercen una nefasta influencia en los medios. Que Dios les perdone tanto mal y les dé la gracia de la conversión.

jueves, 25 de diciembre de 2008

In Nativitate Domini


Hodie Christus natus est:
hodie Salvator apparuit:
hodie in terra canunt Angeli,
lactantur Archangeli.

GLORIA IN EXCELSIS DEO ET IN TERRA PAX HOMINIBUS BONAE VOLUNTATIS

jueves, 18 de diciembre de 2008

El Novus Ordo Missae (NOM)



Os voy a hablar de una experiencia personal. Desde esa experiencia quiero, por induccion, llegar al apartado teórico.

Siempre he asistido al NOM, para mí no había otro. He de decir que salvo en un par de iglesias que frecuenté durante años, en las demás siempre he observado "abusos" litúrgicos, curas progresistas y ocultamiento del compromiso cristiano en lo social, claro es, siempre que no fuera de una forma marxista.

Los curas se comprometían tanto en política, marxista e izquierdista, con un abuso del clericalismo imperante preconciliar que hacín a la gente abandonar la asistencia a misa, porque al fin y al cabo para escuchar a un mitinero y con opiniones contrarias al 99% de los asistentes, pues, como que no.

He vivido la supresión de las procesiones, porque para el párroco eso era un cristianismo sociológico y farisáico. He vivido la supresión de los confesionarios, porque eso era hundir permanentemente al hombre en el pesimismo. He vivido la secularización de un familiar salesiano y misionero, cuyo primer recurso "teológico" era decir que daba la Comunión en la mano porque le daba asco (sic) dar la Comunión a las viejas en la boca. Su segundo recurso fue su promiscuidad sexual, y el tercero hacer de comparsa a las células del PCE.

Todo esto pasaba con el NOM, no había otro. Pero, claro, era todo un "abuso". Ni que decir tiene que dejé de asistir a la iglesia, vamos a ver si esto se entiende, dejé la vida de los sacramentos porque me echaron a patadas, a mí y tantos y tantos millones de católicos españoles que ante el ataque inmisericorde a su fe, prefirieron, por una adhesión firme e incondicional a la persona (no sólo al cargo) del Santo Padre, irse a casa y esperar que plantar cara y enmendar la plana a la Jerarquía.

Pero el pietismo es la semilla que cae al pie del camino. No fructifica. Y eso lo saben bien nuestros hermanos herejes los protestantes. Y al final queda, en el fondo de nuestra alma, la gracia suficiente para ser buenas personas, mantener el orden, amar la justicia y la espera sin oración. Y así pasan los años, y puede, que al final llegue la parca con mucha pena y nada de gloria.

Dios se vale de los instrumentos más inverosímiles para despertar la fe dormida en el alma por la gracia bautismal. Así, un día, después de años de dejación, vuelvo a una iglesia. Y bueno, más de lo mismo. Guitarreo, rezar cogidos de las manos, cura sin casulla oficiando, en fin, algo que para mí era lo más normal; pero, y he aquí la cuestión, a pesar de todas esas formas "abusicas", los curas derraman su fe en sus prédicas, valientemente (algo para mí ináudito, vamos, como ver a un melenudo con pendientes en las narices comulgar de rodillas), arriegadamente, coherentemente.

Y así, por la palabra y los gestos sacerdotales en toda la "plegaria eucarística", comienzo a vivir en la parroquia. A misa diari, a vísperas, a lo que hiciera falta. Ahí estaba el Señor. Sí, ¡es el Señor! y como san Pedro, a zambullirse al agua. Pero Dios, en su infinita sabiduría tiene otros planes, y así he de abandonar el domicilio y trasladarme, con lo que mi vida se despega de la parroquia. Pero estaba inmerso ya en la vida parroquial y con ganas de seguir allí donde el destino me enviara. Para mí el Santo Padre, Juan Pablo II, había logrado enderezar el rumbo de la Iglesia, y, bueno, aún en la falta de ornamentos, algo había cambiado. Sigo. Llego a la nueva parroquia y de ella se desprende, a primer golpe de vista, una ortodoxia total. Iglesia con nave cruzada y presbiterio, altar y Sagrario en el centro y con la Cruz de Nuestro Señor. Una parroquia cristiana, y lo que era mejor, nueva. Confesonarios funcionando a toda hora, y atoda hora con colas, exposición del Santísimo los jueves, algo fantástico, que atrae a numeroso público de más de veinte kilómetros a la redonda.

Y la celebración de la misa al pie de la letra con la liturgia NOM. Ornamentos completos, genuflexiones completas, adoración completa, vamos, un ejemplo a seguir. ¿Pero? Pues, sí ahí está el pero. La prédica de los curas insustancial, politiquera, si bien de derechas, no deja de ser politiquería barata, y más cuando es pro Partido Popular, pero lo más horrendo la Comunión. Se distribuye por laicos, se caen las Hostias, tanto que al final, el comulgar en la mano se hace una necesidad, un mal menor, antes en la mano que se caiga la Hostia, antes en la mano que un laico me la ponga en la lengua...hasta que uno ya no sabe si recibe a Nuestro Señor o está en un ágape de Cáritas. Pero eso sí, la liturgia NOM inmaculada.

Indudablemente el asistir a misa NOM completamente "ortodoxa" y encontrarme con todo eso superó mi capacidad de razonar. Entendería todo eso en los "abusos", pero en la "ortodoxia", no. Y es más, donde había "abusos", por lo menos en la Consagración y en la Comunión se trasnmitía la fe, o por lo menos no se ponía uno en peligro próximo de perderla. Dios quería que conociera la Misa de San Pío V, y todos mis escrúpulos desaparecieron porque era una cuestión de vida o muerte, o encontraba la expresión pública de la fe católica, o a los cuáterles de invierno, al pietismo, a la espera.

Y como el que busca encuentra, y al que llama se le abre, encontré, entré y allí me quedé. Después he ido profundizando en el conocimiento de la dogmática, en la historia de la Iglesia y en las sana filosofía tomista. Todo esto es efecto, no causa, la causa es el santo Sacrificio al que se accede simple, como un niño, sin más. Dios hace lo más grande y sublime y queda oculto a los ojos de los sabios.

Tras los análisis, tras la experiencia vivida, puedo colegir, cosa que otros hicieron antes que yo, v.g. Mons. Marcel Lefebvre, de feliz memoria, que la misa según el NOM es teológicamente válida. Hay materia, forma, ministro e intención (no asegurada, no sabemos cuántas eucaristías son válidas y cuántas no, pero la hay). Bien celebrado el NOM, aleja peligrosamente de la fe, es ocasión, por repetición continuada, próxima de peligro para la fe, es decir, ontológicamente el NOM es malo. Ya he dicho que la eucaristía es válida, pero no hay que perder de vista que las misas sacrílegas e incluso las negras son válidas. La validez no asegura la bondad del NOM, y sus frutos son conocidos, y para un católico la cosa es clara: por sus frutos los conoceréis.

Se equivocan los que ponen la misa de San Pío V y el NOM al mismo nivel, eso es poner a la verdad y al error al mismo nivel y con libertad para ambos, que es la situación en la que estamos hoy. Antes se perseguía la verdad, el misal de San Pío V, ahora se le deja convivir con el error, pero no nos hagamos ilusiones, no para restablecer la verdad católica, sino para camuflar un error que nadie se traga ya.

La Iglesia, a través del Santo Padre, tiene autoridad y potestad para cambiar el rito y hacerlo más explícito según la época histórica, pero no tiene autoridad ni potestad para ocultar el dogma o viciarlo. El rito de san Pío V puede, e incluso a lo mejor debe, modificarse, pero ahora más que nunca remarcando de forma rotunda, como la Iglesia ha hecho en dos mil años, el dogma y la fe católicas.

Me gustaría decir a todas esas personas de buena voluntas que asisten al NOM de forma "ortodoxa" que abran los ojos, que despierten que pidan luces a Nuestro Señor sobre este particular, y yo en mi nada, rogaré a Santa María siempre Virgen que lleve a sus retoños, a nuestros hermanos en la fe de Cristo, a las fuentes de agua viva. Así sea.