jueves, 25 de diciembre de 2008

In Nativitate Domini


Hodie Christus natus est:
hodie Salvator apparuit:
hodie in terra canunt Angeli,
lactantur Archangeli.

GLORIA IN EXCELSIS DEO ET IN TERRA PAX HOMINIBUS BONAE VOLUNTATIS

jueves, 18 de diciembre de 2008

El Novus Ordo Missae (NOM)



Os voy a hablar de una experiencia personal. Desde esa experiencia quiero, por induccion, llegar al apartado teórico.

Siempre he asistido al NOM, para mí no había otro. He de decir que salvo en un par de iglesias que frecuenté durante años, en las demás siempre he observado "abusos" litúrgicos, curas progresistas y ocultamiento del compromiso cristiano en lo social, claro es, siempre que no fuera de una forma marxista.

Los curas se comprometían tanto en política, marxista e izquierdista, con un abuso del clericalismo imperante preconciliar que hacín a la gente abandonar la asistencia a misa, porque al fin y al cabo para escuchar a un mitinero y con opiniones contrarias al 99% de los asistentes, pues, como que no.

He vivido la supresión de las procesiones, porque para el párroco eso era un cristianismo sociológico y farisáico. He vivido la supresión de los confesionarios, porque eso era hundir permanentemente al hombre en el pesimismo. He vivido la secularización de un familiar salesiano y misionero, cuyo primer recurso "teológico" era decir que daba la Comunión en la mano porque le daba asco (sic) dar la Comunión a las viejas en la boca. Su segundo recurso fue su promiscuidad sexual, y el tercero hacer de comparsa a las células del PCE.

Todo esto pasaba con el NOM, no había otro. Pero, claro, era todo un "abuso". Ni que decir tiene que dejé de asistir a la iglesia, vamos a ver si esto se entiende, dejé la vida de los sacramentos porque me echaron a patadas, a mí y tantos y tantos millones de católicos españoles que ante el ataque inmisericorde a su fe, prefirieron, por una adhesión firme e incondicional a la persona (no sólo al cargo) del Santo Padre, irse a casa y esperar que plantar cara y enmendar la plana a la Jerarquía.

Pero el pietismo es la semilla que cae al pie del camino. No fructifica. Y eso lo saben bien nuestros hermanos herejes los protestantes. Y al final queda, en el fondo de nuestra alma, la gracia suficiente para ser buenas personas, mantener el orden, amar la justicia y la espera sin oración. Y así pasan los años, y puede, que al final llegue la parca con mucha pena y nada de gloria.

Dios se vale de los instrumentos más inverosímiles para despertar la fe dormida en el alma por la gracia bautismal. Así, un día, después de años de dejación, vuelvo a una iglesia. Y bueno, más de lo mismo. Guitarreo, rezar cogidos de las manos, cura sin casulla oficiando, en fin, algo que para mí era lo más normal; pero, y he aquí la cuestión, a pesar de todas esas formas "abusicas", los curas derraman su fe en sus prédicas, valientemente (algo para mí ináudito, vamos, como ver a un melenudo con pendientes en las narices comulgar de rodillas), arriegadamente, coherentemente.

Y así, por la palabra y los gestos sacerdotales en toda la "plegaria eucarística", comienzo a vivir en la parroquia. A misa diari, a vísperas, a lo que hiciera falta. Ahí estaba el Señor. Sí, ¡es el Señor! y como san Pedro, a zambullirse al agua. Pero Dios, en su infinita sabiduría tiene otros planes, y así he de abandonar el domicilio y trasladarme, con lo que mi vida se despega de la parroquia. Pero estaba inmerso ya en la vida parroquial y con ganas de seguir allí donde el destino me enviara. Para mí el Santo Padre, Juan Pablo II, había logrado enderezar el rumbo de la Iglesia, y, bueno, aún en la falta de ornamentos, algo había cambiado. Sigo. Llego a la nueva parroquia y de ella se desprende, a primer golpe de vista, una ortodoxia total. Iglesia con nave cruzada y presbiterio, altar y Sagrario en el centro y con la Cruz de Nuestro Señor. Una parroquia cristiana, y lo que era mejor, nueva. Confesonarios funcionando a toda hora, y atoda hora con colas, exposición del Santísimo los jueves, algo fantástico, que atrae a numeroso público de más de veinte kilómetros a la redonda.

Y la celebración de la misa al pie de la letra con la liturgia NOM. Ornamentos completos, genuflexiones completas, adoración completa, vamos, un ejemplo a seguir. ¿Pero? Pues, sí ahí está el pero. La prédica de los curas insustancial, politiquera, si bien de derechas, no deja de ser politiquería barata, y más cuando es pro Partido Popular, pero lo más horrendo la Comunión. Se distribuye por laicos, se caen las Hostias, tanto que al final, el comulgar en la mano se hace una necesidad, un mal menor, antes en la mano que se caiga la Hostia, antes en la mano que un laico me la ponga en la lengua...hasta que uno ya no sabe si recibe a Nuestro Señor o está en un ágape de Cáritas. Pero eso sí, la liturgia NOM inmaculada.

Indudablemente el asistir a misa NOM completamente "ortodoxa" y encontrarme con todo eso superó mi capacidad de razonar. Entendería todo eso en los "abusos", pero en la "ortodoxia", no. Y es más, donde había "abusos", por lo menos en la Consagración y en la Comunión se trasnmitía la fe, o por lo menos no se ponía uno en peligro próximo de perderla. Dios quería que conociera la Misa de San Pío V, y todos mis escrúpulos desaparecieron porque era una cuestión de vida o muerte, o encontraba la expresión pública de la fe católica, o a los cuáterles de invierno, al pietismo, a la espera.

Y como el que busca encuentra, y al que llama se le abre, encontré, entré y allí me quedé. Después he ido profundizando en el conocimiento de la dogmática, en la historia de la Iglesia y en las sana filosofía tomista. Todo esto es efecto, no causa, la causa es el santo Sacrificio al que se accede simple, como un niño, sin más. Dios hace lo más grande y sublime y queda oculto a los ojos de los sabios.

Tras los análisis, tras la experiencia vivida, puedo colegir, cosa que otros hicieron antes que yo, v.g. Mons. Marcel Lefebvre, de feliz memoria, que la misa según el NOM es teológicamente válida. Hay materia, forma, ministro e intención (no asegurada, no sabemos cuántas eucaristías son válidas y cuántas no, pero la hay). Bien celebrado el NOM, aleja peligrosamente de la fe, es ocasión, por repetición continuada, próxima de peligro para la fe, es decir, ontológicamente el NOM es malo. Ya he dicho que la eucaristía es válida, pero no hay que perder de vista que las misas sacrílegas e incluso las negras son válidas. La validez no asegura la bondad del NOM, y sus frutos son conocidos, y para un católico la cosa es clara: por sus frutos los conoceréis.

Se equivocan los que ponen la misa de San Pío V y el NOM al mismo nivel, eso es poner a la verdad y al error al mismo nivel y con libertad para ambos, que es la situación en la que estamos hoy. Antes se perseguía la verdad, el misal de San Pío V, ahora se le deja convivir con el error, pero no nos hagamos ilusiones, no para restablecer la verdad católica, sino para camuflar un error que nadie se traga ya.

La Iglesia, a través del Santo Padre, tiene autoridad y potestad para cambiar el rito y hacerlo más explícito según la época histórica, pero no tiene autoridad ni potestad para ocultar el dogma o viciarlo. El rito de san Pío V puede, e incluso a lo mejor debe, modificarse, pero ahora más que nunca remarcando de forma rotunda, como la Iglesia ha hecho en dos mil años, el dogma y la fe católicas.

Me gustaría decir a todas esas personas de buena voluntas que asisten al NOM de forma "ortodoxa" que abran los ojos, que despierten que pidan luces a Nuestro Señor sobre este particular, y yo en mi nada, rogaré a Santa María siempre Virgen que lleve a sus retoños, a nuestros hermanos en la fe de Cristo, a las fuentes de agua viva. Así sea.

martes, 16 de diciembre de 2008

Pero ante todo, hay que ser simpáticos




Sí, hay que ser simpáticos, graciosos, ridículos. Nunca los respetos humanos han hecho tanto destrozo como en esta época de apóstatas y felones. Hoy, nos enteramos de lo siguiente:

Sábado pasado, día 13 de Diciembre de este año 2008. Parroquia de Santa Genoveva de Majadahonda, Madrid. Sobre las 12:00 hrs. Está terminando la Misa y el sacerdote --David, sentimos de verdad no poder anteponerle el Don debido a todo sacerdote por el hecho de ser persona consagrada, pero ya verán los motivos--, sí, David, que para el que no lo sepa procede de la parroquia de Nuestra Señora de Caná, dirigida por Jesús Higueras --otro al que no podemos dar el Don que quisiéramos, por otros motivos--, dice que va a dar algunos avisos:

"...ahora toca daros la aspirina litúrgica. Vamos a ver, cuando se cae la Hostia no pasa nada, no os quedéis paralizados. Se recoge y ya está. La Hostia se puede coger con la mano perfectamente, quizás los que sois más viejos tenéis más reparos porque os enseñaron que sólo se podía recibir con la lengua, pero os voy a decir una cosa, si lo pensáis, tomar la Hostia con la lengua es más asqueroso que con la mano, porque si pensáis en las bacterias de la lengua y los ácidos del estómago cuando se disuelve allí, es mucho peor, además se mastica (hace gestos ostensibles de masticación) y en cambio no pasa nada. Así que ya lo sabéis, si se cae la Hostia no pasa nada, el Señor tiene cosas más importantes en qué pensar que en que se caiga o no la Hostia. Otra cosa sería que os llevaráis una Hostia en el bosillo, eso si que está mal, bueno, menos yo que la llevo a los enfermos..."

Increíble, pero cierto. Terrible, pero verdadero. ¡El enemigo está, sin duda, dentro: disparad sobre nosotros! No se puede ser más irreverente, bárbaro y vulgar. Es difícil encontrar, incluso entre los declarados enemigos de la Iglesia, a alguno que se a capaz de decir semejantes cosas; y lo peor es que este individuo se dice sacerdote y las dice desde el ambón, y vestido con ornamentos sagrados. ¡Cuánta soberbia e insensatez! ¡Qué desprecio tan cruel por el Sacratísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor, que eso es lo que es la Sagrada Forma! ¡La lleva en el bolsillo como el que lleva cualquier cosa! ¡Qué ignorante, al mismo tiempo! ¡Cuánta falta de fe! ¡Cuánta desobedicencia al Papa! Y cuántas cosas más por decirle que no caben en todo Internet.

Así nos va; así nos arde el pelo; con sacerdores como éste, con Obispos que les amparan; con Cardenales como Rouco que organiza misas multitudinarias que se convierten en saraos irreligiosos, mientras permite, porque no tiene lo que hay que tener, que en San Carlos Borromeo sigan los sacrilegios. ¡Pero cómo no vamos a caer bajo la bota de los ateos e impíos, si los jefes están podridos, y los soldados vagan a su antojo sin disciplina ni ilusión! ¡Pero si es que nos merecemos lo que nos ocurre! ¡Pero si es que hemos de pagar nuestras veleidades! ¡Pero si es que Dios debe estar harto de que le pidamos, mientras sólo recibe desprecios, bofetadas y escarnios.. de los suyos!

Recemos. Recen. Hagamos penitencia. Hagan penitencia. Pidamos a Nuestro Señor sufrir para poder reparar, con nuestro sufrimiento, nuestras ofensas y las de los demás, en especial las de aquellos que se dicen católicos, las de aquellos que exclamando ¡Señor, Señor! demuestran ser peores que los enfermos de ignorancia o ciegos por el error. ¡Cuánto más, mucho más daño hace un mal sacerdote, que mil pecadores!

Por Laura Benca

Fuente: Alto y Claro

miércoles, 10 de diciembre de 2008

El acabóse, o hay que jo(robarse)

El obispo Charles Ellis oficia una misa por la salvación del sector. (REUTERS).

Me ha llamado mucho la atención este pie de foto de El Mundo. Mientras que los Obispos de la Iglesia llaman al Santo Sacrificio, celebrar la Eucaristía; los que no tienen ni Misa, ni Sacramento ni Obispos, a sus pantomimas circenses a hora les llaman "oficiar misa".

El mundo al revés.

jueves, 4 de diciembre de 2008

¿Peligro donatista?

Entre una institución, de la Iglesia, que mantiene la fe intacta en nuestros días, esto es, sin contaminaciones modernistas, pero que formalmente está fuera de la comunión eclesiástica; y otra institución eclesiástica, en comunión formaliter, que presenta defectos en esa fe porque el contagio es inevitable, pero mantiene las premisas básicas sacramentales de materia, forma, ministro e intención, ¿cuál dispensará mayores gracias a sus miembros?

Habida cuenta que las gracias que dispensa, sin contar los sacramentos que son ex opere operato, la Iglesia en forma de indulgencias y otras prerrogativas necesitan de la comunión formaliter, ¿la pregunta del párrafo anterior no refleja un espíritu donatista?

lunes, 24 de noviembre de 2008

Una cita

Un ejercito fué colocado sobre el sacrificio cotidiano...
Del Blog Secretum Meum Mihi que no dejamos escapar:

«Por esto procuró siempre el demonio abolir en el mundo la Misa por medio de los herejes, constituyéndoles precursores del Anticristo, el cual, ante todo, procurará abolir, y abolirá en efecto el Santo Sacrificio del altar en castigo de los pecados de los hombres, según predijo el profeta Daniel: Y un ejército fué colocado sobre el sacrificio cotidiano»

San Alfonso María De Ligorio
La Messa E L'officio Strapazzati
“Obras Asceticas de San Alfonso María De Ligorio”
Vol. II Pág. 401
Biblioteca de Autores Cristianos
Madrid 1954

martes, 11 de noviembre de 2008

El error modernista en la liturgia

¿Quién no ha escuchado alguna vez algo parecido a esto?:

"A petición de los fieles, celebré una vez la Misa según el rito extraordinario y, la verdad, no me llenó en absoluto. Respeto a quien le guste y se sienta más a gustó en él, ...etc".

Tiene guasa la cosa. O sea que la liturgia, el culto público a la Santísima Trinidad, está para llenar a los hombres y no para agradar a Dios. Se confunde una práctica de piedad personal, como pueda ser la oración particular, con la adoración pública. Pero en esa ignorancia hay escondida una tremenda maldad, y es que la forma de piedad por antonomasia que es la Santa Misa, se convierte en algo así como un impreso funcionarial al guiso de las administraciones estatales. Tremenda perversidad.

Cuando uno participa en un acto humanamente lleno de belleza no necesita entender que sé dice, uno sin entenderlo lo asimila de mente y de corazón. Como Las Bodas de Figaro o la Boheme. ¡Cuánto más! cuando a la belleza humana se le une la sublimidad del misterio Trinitario y el sacrificio, esta vez incruentamente, renovado del Calvario.

La Santa Misa no tiene como fin agradar a los hombres, ni siquiera hacerlos sentir acercarse más o menos a Dios; eso puede ser una condición sine qua non para una ciencia con método y juicio racional, no para la teología que, sin contradecir la razón, su luz es la fe. Y eso es precisamente lo que se ataca maliciosamente con esos estúpidos comentarios, la fe.

La Misa tridentina nunca ha sido abrogada, lo ha ratificado el Papa felizmente reinante Benedicto XVI, pero ha sido perseguida, prohibida, calumniada e injuriada. Si el Motu Proprio hubiera llegado a tiempo, es decir, 30 años antes, no se hubieran destruido, por lo menos a nivel oficial, los sillares de la liturgia, del dogma y de la fe, a cuya desmantelación asistimos todavía perplejos.

martes, 4 de noviembre de 2008

Cuando el abuelo chochea...

...escribe en la Cigüeña de la Torre. Empecemos por el blogger. A nivel profesional, de lo que vivió antes de ser un jubileta "en retrait", pasó absolutamente desapercibido, un auténtico mindundi. Funcionario de la RENFE no aportó a su empresa beneficio, y como el que no recoge desparrama, seguro que aprovechaba los horarios indisciplinares del funcionario para hacer sus, pocos y malos, libros de historia y sus artículos en el semanario Siempre P'Alante. Eso en lo profesional.

En lo religioso un cretino que se dedica a hacer, paradoja, habitualmente de ministro extraordinario de la Eucaristía, es decir, que reparte la Sagrada Comunión. Su fe no nos es conocida, salvo en sus críticas episcopales que si algo destilan es falta de caridad y hasta de la más elemental prudencia. Pues, esta acémila del periodismo "bloggero" ha escrito lo siguiente:

"Sobre el escritorio del Santo Padre hay un decreto preparado para retirar el de excomunión de 1988 que recayó sobre los obispos consagrantes y los consagrados. Digo retirar el decreto y no absolver de la excomunión.

[Claro, si se retira el decreto no hay absolución porque nunca ha habido pena. El decreto estaba mal aplicado, pero aquí el torticero Cigoña lo desfigura para presentar no se sabe el qué].

"Ha prevalecido la tesis del elemento subjetivo eximente o atenuante de la culpa y, por tanto, de la pena, según los cánones 1323,4 y 7 y 1324, 1,8 y 3.

[Ha prevalecido lo que siempre tuvo que prevalecer, el estado de necesidad que injustamente, y contra fuero, no se aplicó].

"La solución buscada no puede ser más favorable a los lefebvristas. Que pienso ni habían soñado con ella. Y ante ello los seguidores del arzobispo francés o, mejor dicho, los superiores de los mismos han lanzado una cruzada de rosarios para que el Papa haga... lo que ya quiere hacer.

[La solución es la justa, por lo tanto, cuando se hace justicia no se beneficia una parte, sino el todo. El universo es ordenado y Dios glorificado cuando se aplica la justicia, no la opinión de grupo. ¿Nadie sueña con la justicia?¿Nadie reza por ella? Tanta memez espanta]

"Estupendo que recen muchísimos rosarios pero no son necesarios para la desaparición de las excomuniones. Basta con que los cuatro obispos lo soliciten con humildad alegando que entendieron de buena fe un estado de necesidad ante los muchísimos excesos y erróneas interpretaciones y aplicaciones del Concilio.

[Aquí viene la trama y el sofisma de todo el artículo. En realidad no existe tal documento, sino que la Cigoña exige, en aras a una unión formaliter, un reconocimiento del error de la postura de la Tradición. Para ese viaje no hacen falta alforjas, para el viaje de la Tradición hacen falta muchos Santos Rosarios].

"No van a encontrar en la vida un Papa más favorable que Benedicto XVI. Todo se resolvería inmediatamente en un abrazo fraterno. Que el Papa está deseando.

[Cada uno se encontrará a Dios en el juicio, y aquí no valen Papas favorables o no. El que no entienda que la Tradición es un caso de conciencia bien formada no entiende, si es católico, la fe que dice profesar].

"Una vez más la pelota está en el tejado de los cuatro obispos. ¿Aprovecharán la ocasión? No puedo asegurarlo porque en más de una ocasión me han parecido desconcertantes y desconcertados. Pero creo que conviene se conozca por todos cual es la voluntad del Papa. Y que si esto no se resuelve, y de un modo tan archifavorable, que se sepa también que fue por voluntad de los obispos".

[La "doxología" final es de escándalo. Aquí el idota de la Cigoña se regodea en su supina ignorancia teológica para hacer exclusivamente alarde de sus limitadas, por más que tenga 200 millones de visitas en tres días, facultades intelectuales, en cuanto a las teologales deja claro que no es más que un sentimental].

Lo peor de todo esto es que semejante individuo es invitado en círculos tradicionalistas, o bien los círculos no son tales, cosa imposible, o bien deben escoger mejor sus amistades.

viernes, 31 de octubre de 2008

No es Magisterio, vaya por delante.

Nuestro amado Papa Benedicto XVI va a sacar su Opera Omnia, que recoge escritos de toda su vida. Escritos realizados como profesor de teología, y ciertamente bastante pobre la teología y el teólogo intelectualmente hablando, por lo que al que le interese, pues bien, pero si no se leen uno no pierde el tiempo. Eso en cuanto al corpus de la obra, pero lo importante en este caso es el prefacio de la misma. Prefacio realizado como suma autoridad cristiana y, por tanto, sin ser Magisterio sí a tener muy en cuenta para saber cual es la directriz del pontificado actual.

Para empezar el Papa dice una cosa que no es del todo exacta: El Papa Juan había convocado la asamblea de obispos con una decisión compartida por todos con alegría, para reafirmar la presencia del cristianismo en una época de profundos cambios, pero sin proponer un determinado programa.

El Papa Juan, el imprudente, sí había fijado un programa y unos trabajos previos de comisiones, programa y trabajos que se fueron al garete por la indisciplina del Cardenal Suenens. Se nos quiere vender el CVII como algo idílico cuando fue una terrible lucha, peor que las guerras mundiales que sacudieron Europa. Este afán de convertir al CVII en algo que no fue, sólo nos hace sospechar como el refrán: algo tendrá el agua cuando la bendicen. Pero, tras excusar las rebeliones conciliares, el Santo Padre dice lo siguiente:

"Estaré contento si esta nueva edición de mis escritos litúrgicos puede contribuir a que se vean las grandes perspectivas de nuestra liturgia y colocar en su correspondiente lugar ciertas controversias mezquinas sobre formas exteriores."

El Papa quiere hablar de la liturgia desde el plano especulativo, y quiere evitar, víctima del síndrome pacifista del que quedó impreganada la Iglesia postconciliar, de cómo se traduce a la realidad la síntesis racional. Y además llama mezquindad las controversias sobre las formas, es decir, sobre la aplicación y transmisión por la experiencia del dogma católico. El Papa va a lo suyo y ve en todo lo que no sea su especulativa visión una mezquindad. El Papa debería aclarar muy mucho estas palabras tan fuertes, que por serlo, se nos antojan dirigidas a la Tradición de la Iglesia. A esto ayudan poderosamente dos hechos:

1.- El ultimatum de Castrillón.
2.- Las declaraciones de Castrillón, postultimatum en la que describe a los tradicionalistas (sic) como insaciables.

El Papa está en la Cátedra de Pedro, no es el Ratzinger de la cátedra universitaria, pero en fin, algunos no quieren crecer nunca.

martes, 28 de octubre de 2008

Sigue la ambigüedad

Proposizione 17

Ministero della Parola e donne

I Padri sinodali riconoscono e incoraggiano il servizio dei laici nella trasmissione della fede. Le donne, in particolare, hanno su questo punto un ruolo indispensabile soprattutto nella famiglia e nella catechesi. Infatti, esse sanno suscitare l’ascolto della Parola, la relazione personale con Dio e comunicare il senso del perdono e della condivisione evangelica.

"Los Padres sinodales reconocen y suscitan el servecio de los laicos en la transmisión de la fe. Las mujeres, en particular, tienen en este punto un papel indispensable sobretodo en la familia y en la catequesis. Efectivamente, ellas saben suscitar la escucha de la Palabra, la relaicón personal con Dios y comunicar el sentido del perdón y de la participación evengélica."

Comentario: Bueno, está bien, no dice nada escandaloso. Ahora, esta segunda parte es para echarse a temblar:

Si auspica che il ministero del lettorato sia aperto anche alle donne, in modo che nella comunità cristiana sia riconosciuto il loro ruolo di annunciatrici della Parola.

Se propone que el ministerio del lectorado esté abierto también a las mujeres, de tal manera que en la comunidad cristiana se reconozca su papel de anunciadoras de la Palabra.

Comentario: simple y llanamente basura modernista, filofeminista y postconciliar.

Lo mejor que pueden hacer los Sínodos es dejar de existir.

jueves, 23 de octubre de 2008

CRUZ Y FIERRO



Nuestro hermano en la fe de Cristo ha sufrido el ataque a su blog. Desde aquí lanzamos una petición para hacer por nuestro querido amigo lo mejor que podemos hacer los católicos: rezar por él para que levante pronto su ánimo y su lanza.

Salmo 16

Dios, esperanza del inocente perseguido



Señor, escucha mi apelación
atiende a mis clamores,
presta oído a mi súplica,
que en mis labios no hay engaño:
emane de ti la sentencia,
miren tus ojos la rectitud.

Aunque sondees mi corazón,
visitándolo de noche,
aunque me pruebes al fuego,
no encontrarás malicia en mí.

Mi boca no ha faltado
como suelen los hombres;
según tus mandatos, yo me he mantenido
en la senda establecida.
Mis pies estuvieron firmes en tus caminos,
y no vacilaron mis pasos.

Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío;
inclina el oído y escucha mis palabras.
Muestra las maravillas de tu misericordia,
tú que salvas de los adversarios
a quien se refugia a tu derecha.

Guárdame como a las niñas de tus ojos,
a la sombra de tus alas escóndeme
de los malvados que me asaltan,
del enemigo mortal que me cerca.

Han cerrado sus entrañas
y hablan con boca arrogante;
ya me rodean sus pasos,
se hacen guiños para derribarme,
como un león ávido de presa,
como un cachorro agazapado en su escondrijo.

Levántate, Señor, hazle frente, doblégalo,
que tu espada me libre del malvado,
y tu mano, Señor, de los mortales;
mortales de este mundo:
sea su lote esta vida;
de tu despensa les llenarás el vientre,
se saciarán sus hijos
y dejarán a sus pequeños lo que sobra.

Pero yo con mi apelación vengo a tu presencia,
y al despertar me saciaré de tu semblante.

jueves, 9 de octubre de 2008

Incoherencias garrafales


UNA VOCE MÁLAGA

Página dedicada a la
Forma Extraordinaria de la Eucaristía y la tradición católica realizada por seglares
de la diócesis de Málaga (España)


¿Cómo que forma extraordinaria de la Eucaristía? En serio, ¿no pretenderán que se nos diga que estos tipos, o tipas, son fieles a la Tradición católica?

Pues, no. Podemos aceptar forma extraordinaria del rito latino; podemos aceptar forma extraordinaria de la liturgia; podemos aceptar forma extraordinaria del Sacrificio Eucarístico; pero en lugar de decir forma extraordinaria de la Santa Misa, que es propiamente lo mejor, no se puede decir, desde la Tradición, forma extraordinaria de la Eucaristía. Entre otros motivos porque el Sacramento, que es a eso cuando decimos Eucaristía, es sagrada forma, pero no forma extraordinaria.

De verdad, estos no son más que intoxicadores melómanos de encaje y puñeta.

P.D.: No, no me he olvidado de LEPANTO.

jueves, 2 de octubre de 2008

Entre la tolerancia y libertad


El Santo Padre Benedicto XVI ha dicho, en su reciente visita a la Francia apóstata, masónica y liberal que representa su Estado, que:

Preguntado, el 12 de septiembre, antes de la conferencia de prensa, abordo del avión sobre si el Motu Proprio era una ruptura con el CVII, el Su Santidad respondió:

"Es un miedo infundado porque este Motu Proprio es simplemente un acto de tolerancia con un fin pastoral".

Sin pretender, Dios nos libre, enmendar la plana a nadie, y menos al Santo Padre, es curioso que algo que nunca ha sido abrogado en lugar de derechos tenga simplemente tolerancia. A más a más cuando todos sabemos que implica la tolerancia frente a la libertad. Es curioso que se hable de libertad de cultos (que eso es la libertad religiosa conciliar) y en cambio la Santa Misa de siempre, nunca abrogada --y siempre perseguida--, sólo tenga una tolerancia pastoral. ¿Tiene miedo el Santo Padre? No el miedo que a todos nos sobrecoge cuando vamos en contracorriente, sino el miedo de los respetos humanos que hace traicionar la conciencia. Sólo Dios lo sabe. Nuestra obligación es seguir rezando por el Santo Padre para que sus enemigos no se apoderen de su alma. Y seguir. Seguir con el buen combate de la Fe, seguir con nuestra Fe que ilumina el entendimiento de la razón y empuja a la voluntad a no desfallecer. Pero está claro que la declaración no se corresponde con los hechos y derechos de un rito jamás abrogado.

lunes, 22 de septiembre de 2008

In quorum manibus iniquitates sunt


Sin caer, Dios nos libre, en el donatismo hemos de hacer una reflexión sobre el carácter que revisten algunos hombres que públicamente se hacen defensores de la virtud. Deben ser virtuosos, y como que sólo Dios conoce los corazones, esto implica, única y exclusivamente, no ser motivo de escándalo.

Pero hay por ahí algunos "defensores" de la Santa Misa que más les valdría estar callados. Los que conocen sus prácticas debieran ser los primeros de excluirlos de ser imagen pública. Si no lo hacen son tan culpables como ellos.

Vale.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

lunes, 25 de agosto de 2008

Index para internautas

El peor enemigo de la Iglesia católica, y por tanto, de Dios y su Cristo, es el liberal que se dice católico. Sí, grabarlo bien como un certero silogismo. Peor que las matanzas de Nerón; peor que los Arrio, Nestorio, Donato, Lutero y Mahoma; peor que los comunistas rojos asesinos de la Cristiada mejicana y la Cruzada española; mucho peor son los liberales que se dicen católicos. Por eso, nada mejor que el Index sobre estos sectarios. Algunos pasarán como perfectamente ortodoxos, pero la prueba del nueve del liberal que se dice católico, hoy por hoy, es la renuncia implícita y explícita al Reinado social de Nuestro Señor Jesucristo.

Vayan como preámbulo estas dos direcciones:

http://www.religionenlibertad.com/

El moderador es un protestante que, según él, se ha convertido al catolicismo. Nada más lejos. Es un protestante, al igual que Lutero débil de espíritu (se pueden ver sus entradas lloronas y sentimentalistas en el Foro Santo Tomás Moro), depresivo y sin arte ni oficio conocidos salvo el vivir a cuenta de ser católico, que como ha comprobado es mucho más rentable que ser protestante. Por otro lado, mezcla las opiniones de un Obispo católico con las entradas de un hereje protestante, todo muy ecuménico.

La otra dirección es:

http://blogs.periodistadigital.com/laciguena.php

Autor, otrora tradicionalista, eso sí por lo bajini; y fautor de graves errores, entre ellos el de la falta de caridad continuada aliñada con un sentimentalismo hipertrofiado que no extraña sea el blog más leído por los Obispos.

No seáis incautos, debajo de su afabilidad, el liberal esconde garras de sangre.

viernes, 22 de agosto de 2008

Los nuevos bárbaros...


...los doctores de la ley. Tras el "bandidaje de la secta liberal del CVII", la fuente de la verdad ya no es la autoridad, sino el perito, el que se dice teólogo; como si, trasladado al plano mundano, el profesor de geometría en lugar de explicar la resolución del problema en base a los axiomas geométricos tratara sobre la demostración de éstos, un contrasentido que dejaría al axioma vaciado de su condición y al problema sin resolución.

Bien, pues, hoy en día en la Santa Madre Iglesia la voz de la autoridad es puesta en entredicho, cuando no anulada o tarada como infantil y poco madura. Y hoy me toca con el archifamoso tema de la Liturgía de las Horas. Se queda uno perplejo cuando se dice que la dejadez de la Oración de la Iglesia por parte de los laicos sea como consecuencia del clericalismo y monacalismo en que estuvo "secuestrada" la Iglesia durante toda la Edad Media (se "olvidan" por completo del Oficio Parvo de Nuestra Señora). Esta tesis se cae por sí misma. Primero, porque la Iglesia, como Madre, no exige a sus hijos por encima de sus capacidades. ¿Cómo exigir la lectura del Breviario a una población analfabeta?¿Cómo exigir al seglar, que no ha renunciado al mundo, el mismo nivel de entrega de aquel que ha muerto al mundo? Beneficioso, sin duda; exigible, imprudente, cuanto menos. Y así todos estos fariseos, teologuchos de tres al cuarto, se atreven a denunciar a Pío XII y la Encíclica Mediator Dei en lugar de someterse a la misma con filial obediencia debida que, ellos sí, juraron a Dios con voto.

miércoles, 13 de agosto de 2008

In memoriam


John Han Dingxiang, Obispo Católico
30 años preso en China por causa de la Fe, muerto en presidio el 09-09-2007
Atleta de Cristo

martes, 12 de agosto de 2008

Conocer y amar

Nadie ama lo que no conoce, y a Dios lo conocemos por la fe, y siendo de entre todas las virtudes teologales la más importante la caridad, sin la fe sólo podemos inscribir en los frontispicios de nuestras almas: "Al Dios desconocido".

Y, como recuerda el Catecismo Romano:

II. ¿Por qué medio se alcanza, el don maravilloso de la fe.

2. Mas como la fe proviene del oír, es manifiesto cuán necesaria ha sido siempre para conseguir la eterna salud, la solicitud y ministerio fiel del maestro legítimo. Porque escrito está: ―¿Cómo oirán, si no se les predica? ¿Ni cómo predicarán, si no son enviados?”. Por eso el clementísimo y benignísimo Dios nunca, desde el principio del mundo, desamparó a los suyos, antes bien, muchas veces y de varios modos habló a los Padres por los Profetas, y según la condición de los tiempos les mostró el camino seguro y recto para la eterna felicidad.

Asimismo, hay que recordar que:

IV. ¿Cómo deben recibirse las palabras de los Pastores de la Iglesia?

4. Y para que nadie reciba de los ministros de la Iglesia la palabra revelada por Dios, como si fuese palabra de hombres, sino como palabra de Cristo, supuesto que lo es en verdad, estableció nuestro mismo Salvador que se diese tanta autoridad a su magisterio, que dijo: ―El que os oye, me oye, y el que os desprecia, me desprecia. Y esto sin duda quiso se entendiese, no sólo de aquellos con quienes hablaba entonces, sino también de todos los que después por sucesión legítima habían de ejercer el ministerio de la enseñanza, a todos los cuales prometió que estaría siempre con ellos hasta el fin del mundo.

Y cómo que Dios no puede ni engañarse ni engañarnos y permanece siempre en estado imperturbable su palabra, se colige fácilmente que el Magisterio Pontificio no puede entrar en contradicción. Por poner un ejemplo: al despreciar las Encíclicas de los Papas que se enfrenatron al mundo liberal, no se desprecia un tiempo y personas, se desprecia la Palabra de Dios, se atenta contra la fe.

El Beato Pío IX, en su Encíclica Quanta Cura, nos exhorta así:

"Pues sabéis muy bien, Venerables Hermanos, se hallan no pocos que aplicando a la sociedad civil el impío y absurdo principio que llaman del naturalismo, se atreven a enseñar «que el mejor orden de la sociedad pública, y el progreso civil exigen absolutamente, que la sociedad humana se constituya y gobierne sin relación alguna a la Religión, como si ella no existiesen o al menos sin hacer alguna diferencia entre la Religión verdadera y las falsas.» Y contra la doctrina de las sagradas letras, de la Iglesia y de los Santos Padres, no dudan afirmar: «que es la mejor la condición de aquella sociedad en que no se le reconoce al Imperante o Soberano derecho ni obligación de reprimir con penas a los infractores de la Religión católica, sino en cuanto lo pida la paz pública.» Con cuya idea totalmente falsa del gobierno social, no temen fomentar aquella errónea opinión sumamente funesta a la Iglesia católica y a la salud de las almas llamada delirio por Nuestro Predecesor Gregorio XVI de gloriosa memoria (en la misma Encíclica Mirari), a saber: «que la libertad de conciencia y cultos es un derecho propio de todo hombre, derecho que debe ser proclamado y asegurado por la ley en toda sociedad bien constituida; y que los ciudadanos tienen derecho a la libertad omnímoda de manifestar y declarar públicamente y sin rebozo sus conceptos, sean cuales fueren, ya de palabra o por impresos, o de otro modo, sin trabas ningunas por parte de la autoridad eclesiástica o civil.» Pero cuando esto afirman temerariamente, no piensan ni consideran que predican la libertad de la perdición (San Agustín, Epístola 105 al. 166), y que «si se deja a la humana persuasión entera libertad de disputar, nunca faltará quien se oponga a la verdad, y ponga su confianza en la locuacidad de la humana sabiduría, debiendo por el contrario conocer por la misma doctrina de Nuestro Señor Jesucristo, cuan obligada está a evitar esta dañosísima vanidad la fe y la sabiduría cristiana» (San León, Epístola 164 al. 133, parte 2, edición Vall). "

Por lo tanto, no hagamos de menos en estas santas palabras que algunos quieren dejar petrificadas en el jucio histórico y la política mundana; no. Claramente el Beato Pío IX habla de la salvación de las almas, y aunque de palabra nieguen todos los retractores actuales el naturalismo, el racionalismo y el indiferentismo, con sus hechos probados se hacen portavoces de los errores que en vocablo particular reprueban.

lunes, 11 de agosto de 2008

Recuperando el tiempo perdido.


Sí, es la tiara. Por fin se enmienda el error de las primeras armas del Pontífice reinante Benedicto XVI.

viernes, 8 de agosto de 2008

¡ JUSTICIA AL OBRERO !

Meditando sobre la divina paciencia del Sagrado Corazón de Jesús, me han venido a la mente aquellas palabras de introducción del P. José Julio Martínez, S.I.:

Cierto día en París, calmada ya la revolución de 1848, una muchedumbre invade la iglesia de San Lorenzo, cubiertas las cabezas, el grito de protesta en los labios, la amenaza en los ojos...

De pronto, un personaje aparece en la puerta: se abre paso; llega hasta el púlpito; sube en dos saltos; pasea por la turba una mirada centelleante; hace gestos de querer hablar.

- ¡Silencio, silencio! -gritan unos.
- ¡Que hable! -claman otros.
Y todos callan y todos se apiñan para oírle.
Han conocido al tribuno y esperan sus palabras.

Raimundo Brucker tenía entonces cuarenta y ocho años. Obrero, periodista, poeta y orador de mitin, había escrito algunos libros, y después los había arrojado a las llamas.

Raimundo Brucker mira de nuevo a los amotinados, con aquel fuego del alma que le salía por los ojos.

Espera unos momentos: los ve a todos en expectativa; y cuando se persuade de que reina silencio en todo el recinto, lanza este clamor:

- ¡No se hace justicia al Obrero!

Resuena un aplauso, que el orador contiene con ademán imperioso, mientras continúa exaltándose por momentos:

- ¡No se hace justicia al Obrero; no se respeta al Obrero! Pasan ante él, y no le saludan; pasan ante él y ni siquiera le miran; pasan ante él, ¡le injurian cara a cara! Esto me subleva, señores; esto me hace vibrar de indignación... Lo he dicho y lo sostengo: ¡no se hace justicia al Obrero!

La que vibra de entusiasmo es aquella muchedumbre: el orador los ha fascinado; en algunos ojos brillan lágrimas; le vitorean, le aplauden, y al mismo tiempo se mandan callar para no perderle una sílaba:

- No se hace justicia al Obrero; y con sólo mirar la iglesia en que os hablo, todo atestigua a la vez la inteligencia y el poder del Obrero. ¿Quién, sino el Obrero, ha levantado esta bóveda que nos cobija, y ha tallado sobre la piedra esos animales y plantas que parecen vivir? ¿Quién, sino el Obrero, ha construido ese órgano gigante, cuyas armonías impresionan y recrean? ¿Quién, sino el Obrero, ha ideado todas estas maravillas, y las ha ejecutado, y las ha puesto al servicio del hombre? Y sin embargo... ¡no se hace justicia al Obrero!

Otra salva de aplausos le obliga a callar unos minutos. Su voz parece adquirir nuevos bríos, y grita:

- ¡No aplaudáis, compañeros! Sabed que sólo hay un Obrero digno de este nombre glorioso; un Obrero que ha hecho todas las cosas y ha hecho a todos los demás obreros; y...¡no se hace justicia al Obrero: el Obrero es Dios!

El silencio de un respeto religioso desciende sobre todos. Brucker lo aprovecha para seguir con acento conmovido:
El Obrero es Dios. Él, sabio y todopoderoso, ha levantado esta bóveda azul del cielo con millones de astros por lámparas..., ha dado la vida a plantas y animales..., ha hecho al hombre, dándole inteligencia para conocerle a Él, corazón para amarle a Él y a los hombres por Él...Y todo lo hizo de la nada, y todo lo hizo por puro amor, sin tener ninguna necesidad de nosotros, deseando darnos su felicidad... Y sin embargo, ¡no se hace justicia al Obrero! Hace un momento habéis entrado en su casa, con la cabeza cubierta; habéis pasado ante aquel altar, donde está Él, y no le habéis saludado; habéis proferido amenazas -¡yo las he oído!- contra los servidores de este Obrero que son vuestros amigos... Esto me subleva, compañeros. Esto me hace vibrar de indignación: ¡no se hace justicia al Obrero!

Todos callan en la iglesia. Todos evitan mirar al vecino que tienen al lado. Brucker añade:

- He terminado, señores. Me llamo Raimundo Brucker, vivo en Suger, 4. Si puedo serviros en algo, estoy a vuestra disposición.

Baja del púlpito; todos le abren calle y, en silencio, sale del templo. Tras él toda la gente desfila poco a poco...

viernes, 1 de agosto de 2008

Yo también escuché a San Josemaría


Para reflexionar en este tiempo de verano os dejo estas líneas. Hasta Septiembre, si Dios quiere.

Muchos siguen sin entender que la vocación «ésta es la voluntad de Dios, que seáis santos» (1Tes 4,3) dejó de animar el Cuerpo Místico y lo sumió en una parálisis generalizada. En esta esclerosis preconciliar coinciden tanto los testimonios de Monseñor Lefebvre como los del Cardenal Ottaviani y todos aquellos que pensaban serían capaces de contener con las riendas de la Tradición el desboque preconciliar. Fueron sorprendidos y derrotados por los agentes de la Revolución. Está claro que el Concilio Vaticano II no podía condenar el comunismo. El comunismo ya estaba condenado, la renovación de la condena hubiera supuesto la declaración dogmática y no pastoral del Concilio, hoy vemos que Dios escribe recto con renglones torcidos. Esa deficiencia es en realidad un alivio. La esclerosis de la Iglesia tenía tres focos: el jansenismo, el puritanismo y el americanismo; todo ello unido a un fuerte clericalismo y a un abuso de autoridad sin precedentes que vemos se reproduce, por desgracia, en los institutos de Ecclesia Dei. Esa no es la Tradición.

Las órdenes terceras, con la crisis de las órdenes religiosas, eran un estancamiento más de esas aguas podridas en las que se envenenaba la fe. ¡Y todo esto en el primer tercio del siglo XX! Que quede claro para tanto "tradicionalista" de bonete. El Opus Dei supuso en la vida de la Iglesia el corte de las ataduras, mostró el designio grandioso del Creador del universo para cumplirse plenamente en Cristo, en la Iglesia, en los laicos cristianos en el matrimonio y el trabajo «Creó Dios al hombre a imagen suya, y los creó varón y mujer; y los bendijo Dios, diciéndoles: «procread y multiplicáos y henchid la tierra [familia]; sometedla y dominad [trabajo] sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, y sobre los ganados y todo cuanto vive y se mueve sobre la tierra»» (Gén 1,27-28).

Y el "omnia instaurare in Christo" de S.S. San Pío X fue explicado, esta vez sin ambigüedades, en la Apostolicam Actuositatem del Concilio Vaticano II en el orden temporal para los laicos: «es obligación de toda la Iglesia trabajar para que los hombres se vuelvan capaces de instaurar rectamente el orden de los bienes temporales, ordenándolos hacia Dios por Jesucristo. Corresponde a los pastores manifestar claramente los principios sobre el fin de la creación y el uso del mundo, y prestar los auxilios morales y espirituales para instaurar en Cristo el orden de las cosas temporales. Pero es preciso que los laicos asuman como obligación suya propia la restauración del orden temporal, y que, conducidos por la luz del Evangelio y por la mente de la Iglesia, y movidos por la caridad cristiana, actúen directamente y en forma concreta» (Vat.II, AA 7de). Lo que Cristo Salvador hizo con el matrimonio, diferenciándolo de sus lamentables versiones mundanas, restaurándolo en su verdad primera, elevándolo por un sacramento, y haciendo de él una fuente continua de santificación para los esposos y padres, eso es lo que quiere hacer con todas las demás realidades temporales: el trabajo y la vida social, la escuela, la economía y la política, la filosofía y el arte. Cristo Rey.

Pero el CVII, lejos de ser la activación del Cuerpo Místico, fue la derrota del cuerpo y del alma. Destrucción de la liturgia; indiferencia ante clérigos y religiosos; secularización de todos los órdenes, complacendia mundana y espíritu mundano. Muchos dicen que San Josemaría fue precursor del CVII, y quizás es verdad, pero no en el sentido que se le da hoy, ecuménico y secular, sino de renovación santifical. Han hecho de él una trite caricatura de lo que fue. Todo para congraciarse, para no parecer raros, para vivir la vida oculta, en fin, para traicionar.

Los que escuchamos de viva voz a San Josemaría podemos decir que:

- Soy de los que oí a Escribá calificar de impiedad la Misa de Pablo VI y decir que si no fuera porque de él dependían muchos sacerdotes y cambiar de rito en masa sería un escándalo, se hubiera pasado al rito oriental en el que se mantenía el esplendor de la liturgia.

- Soy de los que vi “el don de lágrimas que Dios ha concedido a nuestro Padre. Cada vez que sube al altar llora y llora porque la Misa nueva le causa un mucho dolor. Llora tanto que se le irritaron los ojos y le llevamos al oftalmólogo…..”. (El permiso para celebrar la misa anterior lo obtuvo de monseñor Bugnini a través de del Portillo que lo pidió en una conversación informal, como quien no quiere la cosa, en un pasillo del Vaticano. Pedir de ese modo una dispensa lo ponían como ejemplo de la “santa pillería” de del Portillo, al que debíamos imitar si a nosotros nos tocaba tratar con eclesiásticos. De Bugnini siempre se habló muy mal entre los directores del opus antes y después de ese suceso).

- Soy de los que leía la carta Fortes in Fide (1973), comentario de San Josemaría al Conmonitorium de San Vicente de Lérins, una larga arenga para mantener la “pureza de doctrina”, ese texto ahora se esconde al igual que otros documentos y cartas, “porque la gente de nuestro tiempo no los entendería bien por el lenguaje fuerte de nuestro Padre”. En el Opus ciertos documentos desaparecen; así escriben y re-escriben la historia. Por ejemplo, en estos meses, digitalización mediante, están rehaciendo las películas “de nuestro Padre”. Me atrevo a decir que dentro de unos años nadie sabrá qué es lo que realmente pasó y lo que fue corregido ad casum (lo falso) en la historia de la institución, y tampoco sabrán en qué consiste “el espíritu” del Opus. Esa corrupción provocará su derrumbe.


miércoles, 30 de julio de 2008

Eucaristía, sacramento y sacrificio

El Catecismo Romano del Concilio de Trento, dogmático per se, explica que la Eucaristía en el Sagrario está como sacramento, con las propiedades y frutos que de ello se siguen; y en la Oblación litúrgica como sacrificio, habiendo para ello ricas y excelsas ceremonias que no se explicitan pero que determinarán, posteriormente, el Misal de San Pío V.

El invento burócrata de Bugnini ha roto de facto con el carácter sacrifial, por antonomasia, de la Oblación en la liturgia del Novus Ordo. Al romper la íntima armonía conjuntiva entre Consagración y Oblación, introduciendo la proclamación del "Misterium Fidei", el fiel pierde toda perspectiva del ofrecimiento a la Santísima Trinidad, la cumbre de la Santa Misa. Así como se ha perdido que el acto del amor está en la profunda adoración en la postura de rodillas, y refleja un acto no servil, sino filial. La corrupción de las costumbres mundanas que han eliminado la postura de rodillas por considerarla "servilismo", han llevado a hacer buena aquella frase que introdujeron los clérigos "fieles al CVII", que tras sus asambleas comunistas, socialistas y anarquistas pintaban en las paredes de los templos:

"La Religión se lleva en el corazón no en las rodillas".

Ahora, con esa corrupción de costumbres invadiendo la Iglesia, nos dicen que nos arrodillemos con el corazón en la Consagración, en la Oblación, en la Comunión, que no seamos "raros" haciendo esas cosas que ya no hay que hacer. Ahora ya nos hemos mundanizado, en definitiva, que seamos lámparas debajo del celemín.

lunes, 21 de julio de 2008

¿Reforma de la reforma?

La renovación de la Iglesia se realiza por medio de los Santos. No por la adscripción al grupo de "los primeros cristianos" o gaitas por el estilo, sino por el ejemplo de los Santos en toda época. Porque si hablamos de los primeros cristianos en general, habrá que recordar que muchos fueron mártires, pero otros muchos, para no padecer martirio, fueron apóstatas. Así, que miremos a los Santos, a los mártires, no a las épocas, a ese arqueologismo denunciado ya por S.S. Pío XII.

Tras la Jornada Mundial de la Juventud, en la que recordamos que la palabra "misa" ha desaparecido de los labios de la Jerarquía, ¿qué reforma de la reforma puede esperarse? La mejor reforma sería tirar a la papelera de reciclaje el Novus Ordo inventado por los burócratas modernistas y volver a la misa de siempre. Las nuevas ceremonias siguen siendo profanas. Se ha cambiado la guitarra por el violín, y el cantautor por el tenor y la soprano, pero la celebración sigue sin injertar la música sacra. Enromes candelabros, pero sin Crucifijo. La concelebración, exagerada, el Canon --si se le puede llamr Canon-- a tres voces, y recordando más ceremonias tribales paganas que a la Religión de Cristo, con las manos levantadas de cientos de sacerdotes, parece más una presencia por acuerdo general que por las palabras de la transustanciación recitadas por el celebrante. Los fieles recibiendo al Señor de rodillas, pero sólo de manos del Santo Padre, con lo que los paños calientes son una verdadera chapuza. Y para postre los Obispos comulgando en self service bajo las dos especies.

Decepcionante, pero una muestra más de que el modernismo es pertinaz en sus posiciones y para nada las han abandonado, y que el humo de Satanás sigue estando dentro de la Iglesia, y arriba, muy arriba.

lunes, 14 de julio de 2008

A propósito del "pobre de mí": ¿España excomulgada?

En 1567 el pontífice San Pío V en su bula De salutis gregis dominici prohibía la fiesta de los toros bajo pena de excomunión, a todos los fieles, mas Felipe II no autorizó la publicación de la bula y confió a su embajador el duque de Sesa la negociación de la severa sanción.

EXCOMUNIÓN A PERPETUIDAD

San Pío V: Bula «DE SALUTIS GREGIS DOMINICI» (1567)


[Traducida del texto latino en «Bullarum Diplomatum et Privilegiorum Sanctorum Romanorum Pontificum Taurinensis editio», tomo VII, Augustae Taurinorum 1862, páginas 630-631] Pío obispo, siervo de los siervos de Dios para perpetua memoria]

Pensando con solicitud en la salvación de la grey del Señor, confiada a nuestro cuidado por disposición divina, como estamos obligados a ello por imperativo de nuestro ministerio pastoral, nos afanamos incesantemente en apartar a todos los fieles de dicha grey de los peligros inminentes del cuerpo, así como de la ruina del alma.

  1. En verdad, si bien se prohibió, por decreto del concilio de Trento, el detestable uso del duelo --introducido por el diablo para conseguir, con la muerte cruenta del cuerpo, la ruina también del alma--, así y todo no han cesado aún, en muchas ciudades y en muchísimos lugares, las luchas con toros y otras fieras en espectáculos públicos y privados, para hacer exhibición de fuerza y audacia; lo cual acarrea a menudo incluso muertes humanas, mutilación de miembros y peligro para el alma.

  2. Por lo tanto, Nos, considerando que esos espectáculos en que se corren toros y fieras en el circo o en la plaza pública no tienen nada que ver con la piedad y caridad cristiana, y queriendo abolir tales espectáculos cruentos y vergonzosos, propios no de hombres sino del demonio, y proveer a la salvación de las almas, en la medida de nuestras posibilidades con la ayuda de Dios, prohibimos terminantemente por esta nuestra Constitución, que estará vigente perpetuamente, bajo pena de excomunión y de anatema en que se incurrirá por el hecho mismo (ipso facto), que todos y cada uno de los príncipes cristianos, cualquiera que sea la dignidad de que estén revestidos, sea eclesiástica o civil, incluso imperial o real o de cualquier otra clase, cualquiera que sea el nombre con el que se los designe o cualquiera que sea su comunidad o estado, permitan la celebración de esos espectáculos en que se corren toros y otras fieras es sus provincias, ciudades, territorios, plazas fuertes, y lugares donde se lleven a cabo.
    Prohibimos, asimismo, que los soldados y cualesquiera otras personas osen enfrentarse con toros u otras fieras en los citados espectáculos, sea a pie o a caballo.

  3. Y si alguno de ellos muriere allí, no se le dé sepultura eclesiástica.

  4. Del mismo modo, prohibimos bajo pena de excomunión que los clérigos, tanto regulares como seculares, que tengan un beneficio eclesiástico o hayan recibido órdenes sagradas tomen parte en esos espectáculos.

  5. Dejamos sin efecto y anulamos, y decretamos y declaramos que se consideren perpetuamente revocadas, nulas e írritas todas las obligaciones, juramentos y votos que hasta ahora se hayan hecho o vayan a hacerse en adelante, lo cual queda prohibido, por cualquier persona, colectividad o colegio, sobre tales corridas de toros, aunque sean, como ellos erróneamente piensan, en honor de los santos o de alguna solemnidad y festividad de la iglesia, que deben celebrarse y venerarse con alabanzas divinas, alegría espiritual y obras piadosas, y no con diversiones de esa clase.

  6. Mandamos a todos los príncipes, condes y barones feudatarios de la Santa Iglesia Romana, bajo pena de privación de los feudos concedidos por la misma Iglesia Romana, y exhortamos en el Señor y mandamos, en virtud de santa obediencia, a los demás príncipes cristianos y a los señores de las tierras, de los que hemos hecho mención, que, en honor y reverencia al nombre del Señor, hagan cumplir escrupulosamente en sus dominios y tierras todo lo que arriba hemos ordenado; y serán abundantemente recompensados por el mismo Dios por tan buena obra.

  7. A todos nuestros hermanos patriarcas, primados, arzobispos y obispos y a otros ordinarios locales en virtud de santa obediencia, apelando al juicio divino y a la amenaza de la maldición eterna, que hagan publicar suficientemente nuestro escrito en las ciudades y diócesis propias y cuiden de que se cumplan, incluso bajo penas y censuras eclesiásticas, lo que arriba hemos ordenado.

  8. Sin que pueda aducirse en contra cualesquiera constituciones u ordenamientos apostólicos y exenciones, privilegios, indultos, facultades y cartas apostólicas concedidas, aprobadas e innovadas por iniciativa propia o de cualquier otra manera a cualesquiera personas, de cualquier rango y condición, bajo cualquier tenor y forma y con cualesquiera cláusulas, incluso derogatorias de derogatorias, y con otras cláusulas más eficaces e inusuales, así como también otros decretos invalidantes, en general o en casos particulares y, teniendo por reproducido el contenido de todos esos documentos mediante el presente escrito, especial y expresamente los derogamos, lo mismo que cualquier otro documento que se oponga.

  9. Queremos que el presente escrito se haga público en la forma acostumbrada en nuestra Cancillería Apostólica y se cuente entre las constituciones que estarán vigentes perpetuamente y que se otorgue a sus copias, incluso impresas, firmadas por notario público y refrendadas con el sello de algún prelado, exactamente la misma autoridad que se otorgaría al presente escrito si fuera exhibido y presentado.

Por tanto, absolutamente a nadie etc. Dado en Roma, junto a San Pedro, el año 1567 de la Encarnación del Señor, en las Calendas de Noviembre, segundo año de nuestro pontificado.

En 1565, el Concilio de T oledo, prohibió la celebración de corridas en días festivos, por no guardarse, de esta manera, el precepto de descanso dominical.

En 1575, el sucesor de San Pío V, Gregorio XIII, en su Exponi Nobis excluye, en "las Españas" (sic) de la pena de excomunión a los legos, conforme al deseo de Felipe II.

En 1586, Sixto V vuelve reafirmar el contenido de Exponi Nobis en el Breve Nuper Siquidem.

El 13 de enero de 1596, Clemente VIII, en su decreto Suscepti Muneris ratifica a Sixto V y a Gregorio XIII.

El 21 de julio de 1680 el papa Inocencio XI en su "Nos Sine Graui" en la que encomienda al Nuncio se dirija a las autoridades a fin de que se tomen medidas para que los participantes en las corridas no sufran accidentes contra la propia vida.

miércoles, 9 de julio de 2008

La continuidad que falta

Si el papa actual, S.S. Benedicto XVI, pone como lema de pontificado la "hermenéutica de la continuidad" es porque, efectivamente, ha habido, y hay, una tendencia a la ruptura y esa ruptura es un peligro grave para la salud de las almas, tan grave, que es la piedra de toque de este bendito pontificado. No poco ha favorecido para este clima rupturista algunos textos conciliares, los cuales, o eran ambiguos o directamente eran contradictorios con el Magisterio precedente. No obstante, esa es mi opinión, la asistencia del Espíritu Santo fue declarar al CVII como pastoral, es decir, sea lo que sea el término (hay muchas respetables opiniones al respecto), de rango inferior al dogma y a la infalibilidad del Magisterio anterior y posterior a ese concilio ecuménico.

Sufrimos las secuelas de la ruptura en custiones vitales como la liturgia de la Santa Misa, centro y raíz de la vida cristiana; la doctrina social, haciendo tabula rasa de Mirari Vos, Syllabus, Pascendi, Notre Charge Apostolique y Humani Generis; y el indiferentismo religioso aprovechado para la politización de la "superación de credos".

S.S. Benedicto XVI ha acometido la labor primera de rescatar la continuidad litúrgica, y con ella la dogmática, en la Santa Misa. Para las otras dos cuestiones es necesario la elaboración de un compendio de Doctrina Social continuista. El editado, por necesario, en tiempos de S.S. Juan Pablo II por el Pontificio Consejo de Justicia y Paz es un fiasco, una auténtica discontinuidad histórico-teológica del Magisterio. Esta cuestión es ineludible, pues, la parálisis preconciliar, la atrofia muscular del brazo de la Iglesia sigue sin remedio y en claro trance degenerativo.

El Magisterio postconciliar, vasto e importantísimo en temas vitales como el aborto, las uniones de parejas del mismo sexo, el aborto provocado, las investigaciones con células embrionarias, la fertilización in vitro, la inseminación artificial, la donación de órganos en trasplantes quirúrgicos, las reconstrucciones plásticas de personas sanas, etc.; no encontrará aplicación mientras no haya un código político y social católico continuista con todo el Magisterio. La libertad religiosa en el fuero externo, la neutralidad del Estado en lo moral, la desintegración del régimen de Cristiandad son obstáculos que imposibilitan una acción conjunta y eficaz, es decir, una adhesión de la naturaleza humana a Cristo vitalmente radical, ayer, hoy y siempre.

Hasta que la continuidad no sea plasmada de forma explícita y se siga jugando con las ambigüedades, las contradicciones no hacen más que tirar de la cuerda teológica en sentido contrarios, tal cual la Tradición, tal cual el postconcilio, oponiendo como contrarios aquello que es consubstancial.

Vivo muy esperanzado todas las medidas del Santo Padre en materia litúrgica, en cambio no me duelen prendas en decir que el compadreo ecuménico y el democrático liberal son un obstáculo para alcanzar el lema de este pontificado y en ese sentido no hay un atisbo de luz que se pueda percibir, y así las tinieblas y confusión de los católicos en la vida pública continúa sin solución.

martes, 8 de julio de 2008

Replica desde la sinceridad

Que publico gustosamente y a la que me gustaría añadir una consideración constructiva, que me comprometo a ampliar. Es cierto que el celo amargo que se origina en dos fuentes especialmente peligrosas. La primera, la de las infalibilidades de las canonizaciones, de las que hablé en su día con el caso de San Josemaría Escrivá; la segunda la de enrocarse en el Magisterio previo al CVII y no hacer ni caso del posterior. Así, por ejemplo, la moralidad o inmoralidad de las investigaciones con embriones humanos y células embrionarias, a lo que no se había llegado en época de Pío XII, dejaría a la Iglesia en una debilidad insostenible.

De la acritud y la amargura


Recientemente alguien ha escrito lo que sigue: "Lo que siempre nos parecerá incomprensible, desde el punto de vista intelectual, son los posicionamientos agrios de A Casa de Sarto y La Honda de David, ya sabemos que en cada uno de nosotros hay un papa y un rey, pero hombre, no se nos desmadren"

Lo primero que tenemos para decir es que creemos en la sinceridad de lo que allí se expresa, por la forma cómo va dicho y porque el blog donde se profiere contiene como "enlaces recomendados" entre otros a Cruz y Fierro o al imbatible El Sacristán Serrano de los cuales lo menos que podría insinuarse es que sean en algo condescendientes con el celo amargo.

En efecto, puesto que al autor de esa afirmación le resulta incomprensible, procuraremos hacércelo comprensible: nuestra acritud (créame que circunstancial) se debe a que nosotros consideramos un peligro real para la FSSPX el celo amargo (créame que arraigado) en muchos de sus miembros, sean estos religiosos o laicos. Y como somos conscientes de ser una "voz que clama en el desierto", nuestra prédica, si pretendía ser atendida por aquéllos a quienes iba dirigida, debía necesariamente emplear ese tono. El celo amargo es hoy por hoy un "sida" de la Tradición: le quita las defensas primero y la termina matando después.

Le quita las defensas: ante el modernismo emplea argumentos que son fácilmente rebatibles tanto en cuanto el Concilio Vaticano II (cuando se le niega el carácter de concilio válidamente convocado), el novus ordo (cuando se dice que es inválido o ilícito), las ordenaciones episcopales según el rito aprobado por Pablo VI en 1968 (cuando se pone en duda su validez), las canonizaciones (cuando se pone en duda su infalibilidad), etc.

La termina matando: a diferencia de los llamados "sedevacantistas" que se han apartado de la comunión con Pedro, los exponentes del celo amargo constituyen un verdadero peligro por cuanto por razones que nos son estas sí incomprensibles prefieren quedarse dentro de la Iglesia (recordemos que no se puede hablar de "cisma" en la FSSPX sino de situación "irregular"), con lo cual le hacen un doble mal. La amargura deviene, en mi opinión, de una suerte de mesianismo ("es la Fraternidad la que va a salvar a la Iglesia"), desmentido por el mismísimo Mons. Williamson en ocasión del manido tema del "último cartucho" ; él deja claro que no es el rol de la FSSPX matar a la "bestia" modernista como se sugería en la parábola de autoría del Superior del Distrito de Francia de la FSSPX (coinciden estas aseveraciones con nuestra tesis del estado de necesidad de Mons. Lefebvre, el cual no pudo consistir entonces en la solución de la crisis de la Iglesia o los problemas doctrinales). Esa suerte de mesianismo es por naturaleza amargo cuando de enfrentar a los "opositores" se trata, a tal punto que no escatima epítetos: "traidores" "que se venden por treinta monedas" (o un "plato de lentejas", como prefieran), "cómplices de la Roma modernista", etc.

Nosotros por el contrario entendemos que es la misma Iglesia la que se va a salvar a sí misma, contando para ello con el auxilio del cielo, en particular de la Santísima Virgen María, según se desprende de este relato de Sor María de Agreda: "Me fue revelado que a través de la intercesión de la Madre de Dios todas las herejías desaparecerán. La victoria sobre las herejías ha sido reservada por Cristo para su Santísima Madre". Lo que no quita que ella se sirva para sus propósitos de instrumentos eficaces, entre los cuales no me cabe duda está (en primer lugar) la FSSPX. Repito, como instrumento del cual se sirve y pudiera dejar de servirse en un momento dado.

Resumiendo pues, nuestra acritud de un instante se dió porque para la amargura en este tema del "acuerdo" se decidía su supervivencia en los cuadros de la FSSPX y para nosotros también, en la medida de significar una neta división entre el trigo y la cizaña.

lunes, 7 de julio de 2008

El enemigo a batir

A continuación, por su interés, dejamos este artículo de Ignacio San Miguel publicado en Vistazo a la Prensa:

A veces sorprende un poco la agresividad que muestra el Gobierno hacia la Iglesia. Y es que, teóricamente, el pacifismo, bondad, permisividad, etc., de aquél se aviene muy bien con la mansedumbre casi ovejuna que predica ésta en las parroquias. Se le oye al Presidente en alguna de sus alocuciones modosas y piensa uno que resulta intercambiable, en muchos momentos, con un cura progresista. En principio, estas coincidencias, deberían evitar actitudes hostiles. De hecho, muchos curas no pueden evitar mostrar más simpatía por el partido socialista que por el popular. Y esto resulta dentro de la lógica. Además, los socialistas han estado siempre con los pobres ¿no?

Pero es que el conflicto no está con las parroquias, sino con el núcleo duro, que es la alta jerarquía. Esta es depositaria de una doctrina que no puede ser cambiada a voluntad. No puede ser admitido el matrimonio de homosexuales, no puede ser admitido el aborto, ni la manipulación de los embriones, ni la eutanasia. Y aunque en las parroquias no se mencionen estos temas, debido al evidente deterioro moral y doctrinal de los curas, los obispos se ven y se verán obligados a oponerse a estas prácticas. Ha conseguido la izquierda progre extenderlas por todos los países y no es realista pensar en su erradicación a corto y medio plazo. Además, el aborto es un enorme negocio industrial que, por ley natural, tiene a su perduración. En cuanto al homosexualismo, y refiriéndonos a España, es de notar que hay muchos homosexuales colocados en puestos clave de la Administración. Esto explica la aparición de la nueva asignatura Educación para la Ciudadanía, plagada de sugerencias homosexuales para los niños.

Conviene recapacitar en que tendrían muy poco sentido estas sugerencias, si los autores y los inspiradores carecieran de esta orientación sexual. Las personas normales no se ocupan de la sexualidad de los niños, a no ser que observen algo anormal. No se les pasa por la imaginación aleccionarlos en un sentido homosexual, que es lo que se hace en esta asignatura. Para mí no hay duda de que los autores e inspiradores de estos manuales son homosexuales de tendencias paidófilas, pues de otra forma, como digo, no es posible encontrarle explicación.

Sobre esta tendencia habría que decir que se va extendiendo cada vez más, y que aunque de momento la pederastia está perseguida y penalizada, no tiene por qué ser así en el futuro, dada la orientación general de la sociedad. Por de pronto, los pederastas ya tienen su “Día del orgullo pedófilo”, que se celebra dos veces al año, en el solsticio de verano y en el de invierno. Estas ceremonias, en las que utilizan vela azules (el color que más gusta a los niños) no son públicas en todas las naciones, pero todo se andará. Así comenzó el “Día del orgullo gay”, y ahora se ha convertido en una especie de estridente y horrorosa mojiganga que atesta cualquier calle de cualquier ciudad. Y si la sociedad ovejuna ha aceptado esto, también aceptará lo otro. Resultan ridículas las actitudes de escándalo ante los delitos pederastas, cuando estamos saturados de pornografía, prostitución, aborto y homosexualismo, vicios y crímenes que aceptamos buenamente. Es un grave error pensar que la pederastia no tiene nada que ver con estos vicios. Está íntimamente ligada. Es significativo que se haya ido reduciendo la edad legal de los menores para mantener relaciones sexuales, llegando a los catorce años en España. Por supuesto, los pederastas aspiran a la desaparición de cualquier tope en la edad.

Todos recordamos el tremendo escándalo de los curas pederastas católicos en Estados Unidos. El monto de las indemnizaciones que la Iglesia ha tenido que pagar asciende a dos mil millones de dólares. La reacción del actual Papa no ha podido ser más acertada y dura. Nadie con tendencias (simples tendencias) homosexuales puede ingresar ahora en ningún Seminario, sea de Estados Unidos o de cualquier otra nación. Medida ésta que si el Vaticano hubiera estado alerta en esos años postconciliares, se hubiera tomado bastante antes, ahorrándose el tremendo escándalo y la enorme cuantía de las indemnizaciones. A pesar de todo, se pone una vez más de manifiesto el rigor moral del núcleo duro jerárquico de la Iglesia y la relajación del clero de base. Es natural que la hostilidad de la izquierda vaya dirigida a la jerarquía, que es de donde llegan las instrucciones doctrinales y morales siempre en pugna con las orientaciones progresistas.

Queda claro que el progresismo clerical conecta muy bien con el progresismo del laico. Éste sabe que no va a recibir ninguna crítica desde el púlpito. Sabe que el cura participa de sus teorías en gran medida y en muchos casos de su práctica. Entre el clero católico y la pederastia no existe una enemistad sin fisuras, como puede observarse. En eso me fundo para pensar que la pederastia merecerá el mismo silencio benevolente cuando en un futuro más o menos lejano, más o menos próximo, se constituya en costumbre admitida por la sociedad. Los curas seguirán predicando con monotonía y pesantez sobre el grandísimo amor que Dios nos profesa (debido, quizá, a nuestros grandes merecimientos), y no se les ocurrirá referirse a temas espinosos. Que las cosas sigan su curso y nosotros dediquémonos a tocar el arpa honrando al Señor, será su criterio.

Sólo el núcleo duro se ha de mantener irreductible oponiéndose tenazmente, a pesar de su propia carcoma, a la perversidad. Es, por tanto, el enemigo a batir.

Y en referencia a esto, hacemos público el comunicado de la FSSPX tras el entierro de Yves Saint Laurent:

"Desgraciado aquel por el que llega el escándalo. Sería mejor para él que se le pusiera al cuello una rueda de molino y que se lo lanzara al mar, que escandalizar a uno solo de estos pequeñuelos"

El cinco de junio pasado se desarrollaron los entierros de Yves Saint Laurent en la iglesia parroquial Saint-Roch en París. Yves Saint Laurent era un homosexual declarado. A este respecto, era "un pecador manifiesto". Según el Código de Derecho canónico de 1983, los entierros eclesiásticos deben rechazarse:

"Deben privarse de los entierros eclesiásticos, a menos que hayan dado alguna señal de penitencia antes de su muerte:
(…)3° los otros pecadores manifiestos, a los cuales los entierros eclesiásticos no pueden concederse sin escándalo público del fieles. " Canon 1184,3 §1

Si por la gracia de Dios, se había arrepentido antes de su muerte, un dictamen debía emitirse antes o durante la ceremonia para descartar el escándalo. Pero el escándalo más grande es haber autorizado a "su camarada" de depravación a tomar la palabra en la iglesia para exaltar su vida de pareja. Tres semanas han pasado desde esta ceremonia sacrílega y no hay, a mi conocimiento, una sóla voz del clero para lamentar el menor desconcierto, más pequeño.

Denuncio, al deplorar amargamente que mi voz sea solitaria, este espectáculo innombrable y expreso mi náusea ante el control que oprime al clero católico ante una casta dominante que puede extender el espectáculo de sus defectos con su bendición.

Abad CACQUERAY, Superior del Distrito de Francia FSSPX

Noticia que deja bien claro que el enemigo está dentro, o como decía S.S. Pablo VI, "el humo de Satanás está dentro de la Iglesia", frase que remataba san Josemaría diciendo: "el humo de Satanás está adentro y arriba, muy arriba".

viernes, 4 de julio de 2008

A buena hora...

...mangas verdes. Pero bueno, más vale tarde que nunca. El blog A casa de Sarto, de Rafael Castela, después de haberse venido abajo, cosa comprensible, en todo este meollo de negociaciones clericales de la FSSPX, dice que:

"Déjese ahora a la cúpula de la Hermandad ahora llevar la negociación con Roma con la mayor serenidad del mundo. A los miembros de la Orden Tercera de la HSPX cabe instarles a lo mismo, pero me atrevo a suplicar por amor de Dios y de su Santa Iglesia idéntica actitud hacia todos los que recibimos el apostolado de la Hermandad de San Pío X."

Bueno, eso es lo que tenía que haber hecho el Sr. Castela desde un primer momento, pero bueno, bienvenido sea. Y conlcuye:

"Por mi parte, salvo que haya algo que considere que mis palabras pueden servir un bien público, no tengo más que decir respecto a la negociación entre la Hermandad de San Pío X y Roma."

Muy bien dicho, pero yo le aseguro al Sr. Castela que o bien recompone su espíritu de fortaleza o sus aportaciones, como las de los primeros días, nunca serán un bien público.

Eso por un lado. Por otro, nos informa secretum meum mihi de lo siguiente:

BENEDICTO CAMBIA LA MISA — ASIGNADO A LA CONGREGACIÓN PARA EL CULTO EL ESTUDIO DE LA NUEVA LITURGIA.

El rito de la Misa podría cambiar. Según algunas indiscreciones, Benedicto XVI habría encargado a la Congregación para el Culto Divino estudiar algunas modificaciones a la liturgia. En particular el Papa tendría intención de restaurar el latín para la fórmula de la consagración eucarística en la misa en «lengua vulgar», que es aquella celebrada en las diversas lenguas nacionales. Lo mismo podría acaecer para la fórmula del bautismo, de la confirmación, de la confesión y de los otros sacramentos. Adicionalmente, el intercambio de la paz durante la Misa, que hoy está antes de la distribución de la eucaristía, podría ser antes (como en el rito Ambrosiano) del ofertorio para no perturbar el recogimiento que precede a la comunión.

Serían modificaciones que se añadirían a los cambios en la liturgia y a los ornamentos sagrados que el Papa, junto con su ceremoniero, monseñor Guido Marini, ha hecho en estos meses, para recuperar antiguas tradiciones: la restauración del crucifijo al centro del altar, la distribución de la comunión a los fieles en la boca y de rodillas, la recuperación del pastorale de Pío IX (la ferula), la modificación del estilo del palio (la tira de lana blanca con cruces rojas usada por el Papa), la restauración del trono papal utilizado en el consistorio y la celebración de la Misa con la espalda [vuelta] a la asamblea, como pasó en Enero en la Capilla Sixtina.


¿Buena noticia? No lo sabemos, al final si ya tenemos una Misa de 1500 años, como mínimo, de antigüedad y con probados frutos, ¿para qué seguir cambiando? La mejor noticia es que se suprima el Novus Ordo y se restablezca la Misa de siempre de San Pío V, pero bueno, mientras a la expectativa, a ver como responden los "obedientes" Obispos y sacerdotes a estos nuevos aires.

miércoles, 2 de julio de 2008

La rabia incontenida de la prensa liberal y modernista

El comunicado de la FSSPX ha levantado ampollas en los medios liberales, no así en el Vaticano. La chusma modernista, entre los que destacamos al protestante Luis Fernando Pérez Bustamante y su bazofia de portal en Libertad Digital, infestada de clero modernista y de "hermanos separados", así como al "vaticanista" Andrea Tornelli. El blog de este último es todo un poema de rendición. Su crítica sobre la criticada "libertad religiosa" no sólo revela su caracter modernista, sino que además su poca talla intelectual queda al descubierto. Alegría (contenida prudencialmente), pues, parece que se ha marcado un gol. Lo que siempre nos parecerá incompresnible, desde el punto de vista intelectual, son los posicionamientos agrios de A Casa de Sarto y la Honda de David, ya sabemos que en cada uno de nosotros hay un papa y un rey, pero hombre, no se nos desmadren.

COMUNICADO DE PRENSA DE LA
FRATERNIDAD SACERDOTAL SAN PÍO X
A PROPÓSITO DEL “ULTIMÁTUM”
DEL CARDENAL CASTRILLÓN HOYOS


El 4 de junio de 2008, a solicitud del Cardenal Darío Castrillón Hoyos, Presidente de la Pontificia Comisión “Ecclesia Dei”, el Superior General de la Fraternidad San Pío X, Monseñor Bernard Fellay, viajó a Roma acompañado del Segundo Asistente General, Reverendo Padre Alain Marc Nély.

En el transcurso de la entrevista se le entregó un memorándum bajo forma de ultimátum, exigiendo una respuesta para fin del mes de junio. El 23 de junio, a contramano de las prácticas usuales, el diario italiano “Il Giornale” reveló la existencia de este ultimátum y publicó su contenido al día siguiente en la edición electrónica del mismo. En los días sucesivos la información fue retomada por el conjunto de la prensa internacional. Por tanto, a la urgencia del ultimátum se agregó la presión mediática.

El documento del Cardenal Castrillón Hoyos formulaba cinco exigencias; además de una respuesta positiva exigida para fines de junio, la Fraternidad San Pío X, en la persona de su Superior General, debía comprometerse (1) a dar “una respuesta proporcionada a la generosidad del Papa”; (2) a “evitar toda intervención pública que no respete la persona del Santo Padre y que fuese negativa para la caridad eclesial”; (3) a “evitar toda pretensión de [ejercer] un magisterio superior al Santo Padre y a no presentar la Fraternidad en contraposición con la Iglesia”; (4) a “demostrar una voluntad de actuar honestamente en completa caridad eclesial y respetando la autoridad del Vicario de Cristo”.

Se observará que el carácter muy genérico, por no decir vago, de las exigencias formuladas coincide singularmente con la urgencia de un ultimátum. Estas condiciones parecen ordenarse a obtener un clima favorable para un diálogo ulterior, más que comprometerse concretamente sobre puntos determinados. La Fraternidad San Pío X desea que este diálogo se establezca a nivel doctrinal y tome en cuenta todas las cuestiones que, si fuesen eludidas, harían correr el riesgo de que caducase un estatuto canónico fijado precipitadamente. Considera [además] que el previo levantamiento de la excomunión de 1988 favorecería la serenidad de tal diálogo.

La Fraternidad San Pío X no tiene pretensión de ejercer un magisterio superior al del Santo Padre ni busca oponerse a la Iglesia. Siguiendo a su fundador, intenta transmitir lo que ha recibido, es decir, “lo que ha sido creído siempre, en todas partes y por todos”. Hace suya la profesión de fe que Monseñor Marcel Lefebvre dirigió a Pablo VI el 24 de septiembre de 1975: “Jesucristo confió a su Vicario la carga de confirmar a sus hermanos en la fe y reclama de él velar para que cada obispo guarde fielmente el depósito, conforme a las palabras de San Pablo a Timoteo”.

Este es el sentido en que Monseñor Fellay ha respondido al ultimátum, por medio de una carta al Papa Benedicto XVI el jueves 26 de junio de 2008. Al día siguiente el Cardenal Castrillón Hoyos acusó sin más recepción de esta respuesta.

No se harán ulteriores comentarios hasta que la situación así lo aconseje.

Padre Alain Lorans
Responsable del servicio de prensa
de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X

El texto original en francés puede verse en: el sitio de Dici.org